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Patricia Gutiérrez

Hemingway

El viejo y el mar, de Hemingway

ILUSTRACIÓN: El viejo y el mar, de Ernest Hemingway. Por Patricia Gutiérrez. “No has matado el pez únicamente para vivir y vender para comer –pensó–. Lo mataste por orgullo y porque eres pescador. Lo amabas cuando estaba vivo y lo amabas después. Si lo amas, no es pecado matarlo. ¿O será más que pecado?” –Piensas demasiado, viejo –dijo en voz alta. “Pero te gustó matar al dentuso –pensó–. Vive de los peces vivos, como tú.

Chirbes

‘En la orilla’, de Rafael Chirbes.

ILUSTRACIÓN: En la orilla, de Rafael Chirbes. Por Patricia Gutiérrez. El maduro Francisco desprecia los petits vices de Olba, no cae tan bajo, algún gin tonic de Bombay Sapphire azul, o de Citadelle, que el propietario del bar Casteñer le reserva. Tiene las dos botellas a medio consumir en la balda, sólo para él, es el único al que se le ocurre pedirlas. Los otros: Larios, Gordons, y los más caprichosos, Tanqueray. Francisco: un gin

J. D. Salinger por Patricia Gutiérrez

J. D. Salinger : ‘Un día perfecto para el pez banana’

ILUSTRACIÓN: ‘Un día perfecto para el pez banana’, de J.D. Salinger. Por Patricia Gutiérrez.   -¿Nunca usas gorra de baño ni nada de eso? -preguntó. -No me sueltes -dijo Sybil-. Sujétame, ¿quieres? -Señorita Carpenter. Por favor.Yo sé lo que estoy haciendo -dijo el joven-. Sólo ocúpate de ver si aparece un pez banana. Hoy es un día perfecto para peces banana. -No veo ninguno -dijo Sybil. -Es muy posible. Sus costumbres son muy curiosas. Muy

Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda: ‘Descripción de la mentira’

 ILUSTRACIÓN: Descripción de la mentira, de Antonio Gamoneda. Por Patricia Gutiérrez.   ———————————- Las hortensias extendidas en otro tiempo  decoran la estancia más arriba de mi cuerpo. He sentido el grito de los faisanes acorralados en las ramas de agosto. Un animal invisible roe las maderas que también están más allá de mis ojos. Y así se aumenta la serenidad y prevalece el olor de la mostaza que fue derramada por mi madre. Yo convalezco

Madame Bovary

‘Madame Bovary’, de Gustave Flaubert

ILUSTRACIÓN: Madame Bovary, de Gustave Flaubert. Por Patricia Gutiérrez.  Charles avait entrevu dans le mariage l’avènement d’une condition meilleure, imaginant qu’il serait plus libre et pourrait disposer de sa personne et de son argent. Mais sa femme fut le maître ; il devait devant le monde dire ceci, ne pas dire cela, faire maigre tous les vendredis, s’habiller comme elle l’entendait, harceler par son ordre les clients qui ne payaient pas. Elle décachetait ses lettres, épiait

Marcel Proust

‘En busca del tiempo perdido’, de Marcel Proust

 ILUSTRACIÓN: En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust. Por Patricia Gutiérrez. (…) Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tilo, los domingos por la mañana en Combray (porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa), cuando iba a darle los buenos días a su cuarto. Ver la magdalena no me había

Clarice Lispector

Clarice Lispector: ‘La gallina’

 ILUSTRACIÓN: ‘La gallina’, de Clarice Lispector. Por Patricia Gutiérrez.   Era una gallina de domingo. Todavía vivía porque no pasaba de las nueve de la mañana. Parecía calma. Desde el sábado se había encogido en un rincón de la cocina. No miraba a nadie, nadie la miraba a ella. Aun cuando la eligieron, palpando su intimidad con indiferencia, no supieron decir si era gorda o flaca. Nunca se adivinaría en ella un anhelo. Por eso

Enrique Vila-Matas

“Kassel no invita a la lógica”, de Enrique Vila-Matas

 ILUSTRACIÓN: Kassel no invita a la lógica, de Enrique Vila-Matas. Por Patricia Gutiérrez.   […] Nunca fui de los que fueran las que fueran las circunstancias, daba media vuelta si algo no le gustaba y apretaba a correr; siempre he sabido que sólo hay un único campo de batalla sin escapatoria. Digo esto porque, nada más entrar en el Dschingis Khan vi la rancia mesa redonda y no podía casi ni creerlo: al fondo del

Siri Hustvedt

“El mundo deslumbrante”, de Siri Hustvedt

 ILUSTRACIÓN: El mundo deslumbrante, de Siri Hustvedt. Por Patricia Gutiérrez.   […] Caras. La cara. Punto de identificación. Lo que el mundo ve. Mi vieja cara. ¿Qué ha pasado hoy en el estudio, Harry? Medítalo. Harry, estabas preocupada. Estabas ansiosa. Di la verdad. Cuando desenvolviste las máscaras estabas un poco asustada, ¿no es así? Pero ¿por qué? Porque no estabas segura de que él fuese a jugar. ¿Era eso? Pero cuando él las vio, tu

Jaime Gil de Biedma

“Las personas del verbo”, de Jaime Gil de Biedma

  Contra Jaime Gil de Biedma De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, dejar atrás un sótano más negro que mi reputación -y ya es decir-, poner visillos blancos y tomar criada, renunciar a la vida de bohemio, si vienes luego tú, pelmazo, embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes, zángano de colmena, inútil, cacaseno, con tus manos lavadas, a comer en mi plato y a ensuciar la casa? Te acompañan las barras