cuelli mangui

La “oficina” de Cuelli Mangui en Valparaíso

Un ave de plumas verdes, amarillas y violetas. Un reflejo de luz sobre el ojo y un pico largo, trasparente y de punta filosa. Del lado derecho, un monigote inclina la cabeza, probablemente para que no se caiga el loro que descansa sobre él. Lleva puesto un traje de retazos que apenas le deja asomar la nariz de pompón y la mejilla de trapo. Al centro de la imagen, una mujer encapuchada de labios gruesos

Teatro Buenos Aires

Arde Buenos Aires

“Buenos Aires es lo que ha sido, lo que es y lo que mañana será; quizá nada sabemos de ese mañana, que se desdoblará en muchos otros, pero todos estamos trabajando para su advenimiento.” J. L. Borges. Buenos Aires estrena calendario sumida en el sopor incandescente de su verano porteño. La sensación térmica de una visita a los infiernos, la humedad asesina, las tormentas cada vez más tropicales, los cortes de luz, la inflación y

Chirbes

‘En la orilla’, de Rafael Chirbes.

ILUSTRACIÓN: En la orilla, de Rafael Chirbes. Por Patricia Gutiérrez. El maduro Francisco desprecia los petits vices de Olba, no cae tan bajo, algún gin tonic de Bombay Sapphire azul, o de Citadelle, que el propietario del bar Casteñer le reserva. Tiene las dos botellas a medio consumir en la balda, sólo para él, es el único al que se le ocurre pedirlas. Los otros: Larios, Gordons, y los más caprichosos, Tanqueray. Francisco: un gin

jonas karlsson

Un Björn en todas las oficinas del mundo

¿Qué sucede cuando ese lugar que usamos para escapar del mundo existe realmente? La habitación es la primera novela del sueco Jonas Karlsson Los que han tenido la fortuna, o no, de trabajar en una compañía con cientos de empleados, departamentos de área, jerarquías, y burocracia, siempre querrán esconderse en un lugar secreto como el del protagonista de La habitación (Salamandra, 2016), de Jonas Karlsson. Hablo de una de esas oficinas con todas las de

juan jose millas

Juan José Millás: ‘Tengo dos picos de ansiedad por día’

El escritor y periodista español habla en esta entrevista sobre su último libro, sobre la difícil tarea de hacerse entender, y asegura que para él la escritura es un bálsamo. Hay ideas que persiguen. Que se instalan en la cabeza en un determinado momento para quedarse allí y desde entonces rumian, se estiran, se placen, esperan, se oscurecen, se condensan, hablan y se callan, se guardan, llaman, recuerdan, se contraen, molestan, exigen, estorban, piden más,

eduardo lago

Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee

*Una escritora almuerza con Enrique Vila-Matas y Eduardo Lago en París. Dominique González Foerster le advierte a Lago en un momento de la conversación que lo que ha leído de él le recuerda a la última obra de Nabokov, El original de Laura. “¿La conoces?”, le pregunta. “La verdad es que no”, confiesa él. Pero cuando regresa a Nueva York, la ciudad en la que reside desde hace casi treinta años, busca el libro. En

marco aviles

Lo cholo: el estigma del boom gastronómico en Perú

Hasta hace pocas décadas, en el Perú llamar cholo a alguien tenía una connotación de discriminación racial. Cholear era algo normal en la sociedad peruana, especialmente entre los limeños, que desde la década de 1940 hasta la actualidad, han sido desbordados por la migración del interior, a tal punto que hoy la mayoría de la población de la capital del Perú es de origen andino o amazónico. Eso comenzó a cambiar con el gobierno del

Ana María Shua

“Ya casi nada me da vergüenza”

¿Cuál es tu libro pendiente/postergado más vergonzoso? A esta altura de mi vida, ya casi nada me da vergüenza. Pero me gustaría haber leído más ensayo. Será en otra vida. Y como libro pendiente y postergado, ahí está, mirándome fijo desde el estante como para tratar de avergonzarme, (pero no lo logra) La historia del tiempo, de Stephen Hawking ¿Cuál es tu T.O.C. en la vida cotidiana? ¿y tú T.O.C. como escritora? En la vida