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Anagrama

bruzzone

Bruzzone y los demás: narrando la Argentina en el siglo XXI

Ratificar lo iniciado dando un paso hacia delante. Ese fue el desafío que afrontó Félix Bruzzone (Buenos Aires, 1976) con Los Topos. Luego de su iniciático libro de cuentos 76, Los Topos es su primera novela que gira en torno a convivir y sobrellevar las ausencias. Éstas tienen la particularidad de estar ligadas a las desapariciones que provocó la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983). En marzo del 76 desapareció su padre, en agosto nació el

Piglia

Ricardo Piglia en pantalla

“Hay un mundo para todo nacer (…) nacer y no hallarlo es imposible”, Macedonio Fernández. “El diario, “género psicótico”, negación de la realidad, puente levadizo y tabla de salvación”, Ricardo Piglia. ¿Cómo se convierte alguien en escritor, o es convertido en escritor?, apunta Ricardo Piglia en las primeras páginas de Los diarios de Emilio Renzi, Años de Formación (Anagrama, 2015). A partir de ese interrogante, surgen otras múltiples preguntas entre la lectura de éste y

MALLO

Ya nadie se llamará como yo, de A. Fernández Mallo

No creció viendo dibujitos de Disney. Recuerda, sí, que tras ver Tarzán se le ocurría colgarse de las cortinas de la casa como si fueran lianas. Y lo hacía. Inquieto, hijo menor de cuatro hermanos. único varón. Cuando se hizo grande se licenció en Ciencias Físicas. Asegura, aún hoy, que la mirada de un poeta y la de un científico funcionan de un modo similar al “preguntarse por la naturaleza de las cosas y, a

Vera-Giaconi-04-©-Magdalena-Siedlecki-2017

Vera Giaconi: ‘Me da temor marcar demasiado el camino’

Vera Giaconi tiene un método. Cuando se sienta a escribir un relato, esa primera versión la hace a mano, en un cuaderno, de corrido, manuscrito, con un lápiz. La táctica la ayuda a que la conciencia fluya. La mano avanza, las ideas acompañan y todo queda registrado. Sin censura. Con esta técnica escribió los cuentos de los dos libros que ya tiene editados y también aquellos que aún no salieron a la luz pero que

Chirbes

‘En la orilla’, de Rafael Chirbes.

ILUSTRACIÓN: En la orilla, de Rafael Chirbes. Por Patricia Gutiérrez. El maduro Francisco desprecia los petits vices de Olba, no cae tan bajo, algún gin tonic de Bombay Sapphire azul, o de Citadelle, que el propietario del bar Casteñer le reserva. Tiene las dos botellas a medio consumir en la balda, sólo para él, es el único al que se le ocurre pedirlas. Los otros: Larios, Gordons, y los más caprichosos, Tanqueray. Francisco: un gin

eduardo lago

Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee

*Una escritora almuerza con Enrique Vila-Matas y Eduardo Lago en París. Dominique González Foerster le advierte a Lago en un momento de la conversación que lo que ha leído de él le recuerda a la última obra de Nabokov, El original de Laura. “¿La conoces?”, le pregunta. “La verdad es que no”, confiesa él. Pero cuando regresa a Nueva York, la ciudad en la que reside desde hace casi treinta años, busca el libro. En

Lola Lafon

La pequeña comunista que no sonreía nunca

*En el dorsal blanquísimo de una niña leve como un suspiro atragantado, el número 73 empieza a cobrar sentido. Tanto que, años después, en el 2006, la NASA enviará al espacio imágenes de lo que allá va a suceder para que sirva como ejemplo de lo que somos capaces los seres humanos. El registro proviene de la televisación de los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976. La chica corre y pone en marcha su maquinaria

Siri Hustvedt

“El mundo deslumbrante”, de Siri Hustvedt

 ILUSTRACIÓN: El mundo deslumbrante, de Siri Hustvedt. Por Patricia Gutiérrez.   […] Caras. La cara. Punto de identificación. Lo que el mundo ve. Mi vieja cara. ¿Qué ha pasado hoy en el estudio, Harry? Medítalo. Harry, estabas preocupada. Estabas ansiosa. Di la verdad. Cuando desenvolviste las máscaras estabas un poco asustada, ¿no es así? Pero ¿por qué? Porque no estabas segura de que él fuese a jugar. ¿Era eso? Pero cuando él las vio, tu