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Escribo para no olvidar

¿Cuál es tu libro pendiente/postergado más vergonzoso? “En busca del tiempo perdido”. Un anciano profesor de Filosofía, que me aconsejó y apoyó durante la escritura de mi tesis doctoral, me propuso leer juntos la novela de Proust. Yo nunca encontré el tiempo. Y lo lamento. ¿Cuál es tu T.O.C. en la vida cotidiana? ¿y tú T.O.C. como escritora? No creo ser obsesiva en mi vida cotidiana, pero no tengo problema en identificar al instante mi

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Elvira Sastre y el furor

Una chica se acerca con miedo, pide permiso para interrumpir la conversación y deshace el círculo formado por seis personas: «Disculpa, ¿te puedo abrazar?» Le interesa sólo una. Elvira Sastre gira su cuerpo, le dice que sí, por supuesto y la chica rompe a llorar. La RAE define la palabra furor como el momento de mayor intensidad. Este llanto, en sus distintas formas de existencia, se repetirá más adelante en varias ciudades del mundo, pero

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La fractura de Andrés Neuman

Hay una vida vanamente útil que merece ser contada. Eso han pensado, tal vez, después de un «temblor» que removió los recuerdos: Violet, Lorrie, Mariela y Carmen. Una explosión, un accidente, una catástrofe, una tragedia, un hombre. Un vacío, una grieta, la potencia del oxímoron: una fractura conecta a estas cuatro mujeres, de cuatro países, idiomas y sueños diferentes. Ellas y un narrador en tercera persona insertan, como en el arte del Kintsugi, polvo de

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El amor según Inés Garland

“Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo”. El amenazado, Jorge Luis Borges. Inés Garland tenía once años cuando escribió su primer cuento: una historia de amor imposible entre una princesa de papel y un soldado tijera, que la corta en pedacitos hasta que ella se convierte en un bollito. Ese parece ser el primer recuerdo que

MALLO

Ya nadie se llamará como yo, de A. Fernández Mallo

No creció viendo dibujitos de Disney. Recuerda, sí, que tras ver Tarzán se le ocurría colgarse de las cortinas de la casa como si fueran lianas. Y lo hacía. Inquieto, hijo menor de cuatro hermanos. único varón. Cuando se hizo grande se licenció en Ciencias Físicas. Asegura, aún hoy, que la mirada de un poeta y la de un científico funcionan de un modo similar al “preguntarse por la naturaleza de las cosas y, a