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ENTREVISTAS

Osvaldo Bayer

Osvaldo Bayer: “Marlene sigue cantándome todas las noches, justo cuando cierro los ojos y empiezo a soñar”

 OSVALDO BAYER Por Fernando Pittaro Osvaldo Bayer tiene 88 años, ojos cristalinos y una voz suave pero rasposa que pide disculpas por la demora, mientras arrastra sus pies cansados por un largo pasillo que comunica la puerta de entrada de su casa en el barrio de Belgrano con la cocina. Allí, en un ambiente diminuto y acogedor, conviven pilas de libros con una pared repleta de plantas. “El silencio que guardan me entusiasma. Son seres sabios.

Guadalupe Nettel

Guadalupe Nettel: “En México ya son más muertos que si juntas todas las dictaduras de América Latina”

 Guadalupe Nettel (Segunda parte)Por Fernando Pittaro Habla bajito, como si no quisiera despertar a sus hijos. Pero ellos están lejos, a más de siete mil kilómetros de este hotel porteño. Igualmente, el tono nunca subirá, sólo para algunas risas. Y también se pondrá seria, sobre todo cuando hable de México, el país que ama, el país que le duele. Está leyendo tres libros a la vez, y después de un tiempo de no hacerlo, volvió

Guadalupe Nettel

Guadalupe Nettel: ‘Leer es un acto de recogimiento como hay pocos en esta sociedad’

 Guadalupe Nettel (Primera parte)Por Fernando Pittaro  Guadalupe Nettel (1973) está cansada, pero su sonrisa lo disimula bastante bien. Hace algunas horas tocó tierra, y en tres días volverá a volar rumbo al DF de México.  Tiene dos hijos que lleva a la guardería cada mañana. Al frente hay una cafetería, y ahí aprovecha para sentarse a escribir, ese ejercicio cotidiano que define como “necesidad psicológica”, y que nació cuando de niña cayó en sus manos

Sara Facio

Sara Facio: “Nos interesaba mucho más hacer obras que tener plata”

 Sara Facio (Segunda parte)Por Violeta Serrano Tras más de media hora de charla, Sara Facio se relaja, dulcifica aún más el gesto, multiplica esa belleza que poseen las mujeres que se atrevieron a contravenir las reglas dictadas. Ella, que conoció a gigantes cuando eran apenas larvas. Ella, que tuvo la intuición de que un día serían vacas sagradas. Ella, que admiró tanto a Simone de Beauvoir que nunca se atrevió a pedirle que la dejase

Sara Facio

Sara Facio: “Los fotógrafos te pueden robar el alma”

 Sara Facio (Primera parte)Por Violeta Serrano Cuando abre la puerta de su casa el rostro se ilumina. El suyo. El nuestro. Caminamos compungidas ante la galería artística que es el pasillo de su hogar. Un piso bajo, a ras de suelo, repleto de luz. Nos conduce al final del laberinto y allá se sienta en su silla de trabajo y sonríe. Elegante desde su mirada hasta el último dedo del pie, Sara Facio nos ha

Rodrigo Fresán

Fresán: “Si yo fuese un escritor masivo, el mundo sería un lugar muy raro”

 Rodrigo Fresán (Segunda parte)Por Fernando Pittaro Fresán tiene voz de robot. Una llama le brota de adentro y cuando escupe le salen palabras, ecos de su mundo literario, las mil y una leyes de Canciones Tristes, ese país inventado por el escritor. Su voz; nasal, grave, pastosa, entre engolada y preocupada por marcar eses, dirá que extraña demasiado a su amigo Roberto Bolaño, que le daría el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan, que

Rodrigo Fresán

Fresán: “Escribo como grababan los Beatles”

 Rodrigo Fresán (Primera parte)Por Fernando Pittaro  En un hotel de Palermo, Rodrigo Fresán espera sentado. A veces se levanta para ver llover por la ventana. Le suena el teléfono. Es su hijo. Dice que lo extraña. Que no tiene con quien hablar de aliens ni de mitos griegos. Se le ensancha la cara cuando lo nombra. Le pasa lo contrario cuando la política mete la cola. Esquiva el tema, le pone incómodo, es una pérdida

Enrique Vila-Matas

Enrique Vila-Matas: “El tercer mail que me llegó era de Fidel Castro”

Enrique Vila-Matas (Segunda parte) Por Violeta Serrano  Enrique Vila-Matas no escribió siempre igual. Empezó en una máquina Underworld de la revista ‘Fotogramas’ y terminó en una computadora que llegó a su casa, por lo demás, contra su propia voluntad. Aquí nos cuenta cómo fue ese cambio, qué pasó cuando empezó a teorizar sobre su propia escritura, por qué se lo piensa dos veces cada vez que tiene que viajar a Buenos Aires y qué es

Enrique Vila-Matas

Enrique Vila-Matas: “Se escribe para corregir la vida”

  Enrique Vila-Matas (Primera parte)Por Violeta Serrano Faltan pocas horas para que el cielo de Buenos Aires se parta en dos pero eso, nosotros, aún no lo sabemos. Enrique Vila-Matas nos cuenta, para empezar, cómo, cuando era joven, Michi Panero le encerró en casa de sus padres una noche para controlarle, para que no saliera, para que pudiese asustar a los paseantes con un golpe en la ventana desde la oscuridad de su refugio. Más allá

Martín Caparrós

Martín Caparrós: “Vivimos en una época en la que pensamos el futuro como amenaza”

 Martín Caparrós (Segunda parte) Por Fernando Pittaro Martín Caparrós tiene un secreto bien guardado: se llama La Historia, un libro de  mil páginas que tuvo una edición limitada y muy pocos se animaron a leer. Dice que es la única obra de la que se siente orgulloso. De su último libro, El Hambre, rescata las últimas cincuenta páginas donde intenta responder “cómo carajo se hace para modificarlo”. Lo que más lo marcó en su vida